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Garbanzos con Bacalao y Espinacas

Aunque todavía faltan un par de meses para la Semana Santa, este año, el olor a incienso, los tambores y trompetas de las procesiones se han adelantado el día 6 de este mes con la procesión extraordinaria del IV Centenario de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León. Por eso, este año, parece que la Semana Santa ha comenzado antes y va a durar dos meses. Además unido a  que las nieves y el frío vuelven a campar por estas tierras, qué mejor momento que éste para proponeros una tapa de las que calientan el estómago y animan el alma: Garbanzos con Bacalao y Espinacas.
En estos días de frío invierno, un buen potaje de garbanzos deja el cuerpo muy bien arreglado y nos da fuerzas para terminar el día con más optimismo.
Nuestra amiga Esther de la Abacería II pone esta tapa a diario, que con un vinito de la tierra es muy reconfortante.
Es un plato de cuchara donde los haya. De los de toda la vida. Fácil y sin complicaciones.

Ingredientes (para 12  tapas o 4 personas):

-250 gr. de Garbanzos de la Bañeza.
-150 gr. de Migas de Bacalao.
-250 gr. de Espinacas.
-2 dientes de Ajo.
-1 cucharadita de Pimentón.
-1 cucharada de Aceite de Oliva.
-Sal.

Garbanzos con Bacalao y EspinacasPonemos a remojo la noche antes los garbanzos y el bacalao por separado.

Cocemos los garbanzos unos 20 minutos. Podemos hacerlo bien con el agua de desalar el bacalao o con agua normal.

Una vez cocidos, ponemos el aceite en una cazuela de barro (pereruela) los ajos picados, el bacalao desmenuzado y lo rehogamos.  Para facilitarnos las cosas, las espinacas podemos utilizarlas congeladas en cubos. Las picamos y las incorporamos y seguimos rehogando. Echamos el pimentón y mezclamos. Añadimos los garbanzos y probamos el punto de sal. Seguimos cociendo todo junto , añadiendo el agua que sea necesaria.

Y a comer…

Si preferís no cocinar y tomarlo como tapita con un vinito, Esther os recibirá encantada en la Abacería II (Ramón Alvarez de la Braña 16, en León).

Soldadito de Pavía sobre Coca de Verduras

Finalizamos nuestro breve recorrido por las tapas de la Feria de la Tapa Leonesa con el Bar Restaurante Saint Román.
El Saint Román es la evolución del antiguo San Román. Situado en la esquina de la calles López Castrillón y las Recoletas, en el corazón del Barrio del Cid, siempre fue conocido por sus estupendos bocadillos de calamares.
En los años 70 algunos éramos mediopensionistas en el colegio, con la típica comida que no había cristiano que se tragara, aunque peor estaban mis compañeros internos (desayuno, comida y cena), con el carácter agriado hasta que les llegaba el paquete de casa con embutidos, galletas y demás cosas.
Mi amigo Luis Vega -que hoy es veterinario en Murcia- y yo, nos escapábamos de vez en cuando del colegio al medio día para irnos caminando hasta León. ¿Y adónde íbamos? Al San Román. A comernos un bocadillo de calamares que era una maravilla. Media barra de pan llena de calamares que se salían por los lados del bocata. Esto si era cocina gourmet a los 16 años. Y todo este placer por 15 pesetas de las de entonces, o sea, unos 9 céntimos de euro. Mi propina semanal por entonces era de 20 duros, 100 pesetas, 0’60 euros. Para que luego digan que las cosas no han subido. Con lo que antes tenía para una semana, ahora no me tomaría ni una caña.
En aquellos tiempos descococía una historia que sucedió en los años 60 de la que el San Román formaba parte. Una noche de invierno, ventosa, fria y desagradable, una mujer y dos hombres paseaban por el Barrio Húmedo en busca de un bar para tomar unas tapas. Después de visitar varios sitios, decidieron ir al San Román a comer un bocadillo de calamares. Se sentaron, departieron con otras dos personas que se encontraban en el bar y pidieron sendos bocatas, con la particularidad de que el bocadillo de ella quedó intacto. La historia tiene una trama muy larga y un tanto tenebrosa que no os voy a relatar aquí, pero la realidad es que esa mujer se llamaba Soledad y era un fantasma. Los dos hombres que la acompañaban no supieron de la condición de su compañera hasta el día siguiente. Un fantasma que vino a solucionar unos temas pendientes que tenía en León antes de desaparecer para siempre. Una mujer alta, rubia y elegante que antes de evaporarse decidió que la mejor última cena que podía tener era un bocadillo de calamares del Bar San Román. Por supuesto, el bocadillo quedó entero. Como bien sabéis los fantasmas de verdad no comen porque no lo necesitan. Los otros tipos de fantasmas, que están vivos y hay muchas/os, no dejan ni la raspa.
No me lo he inventado, os lo aseguro. Así que ya sabéis, cuando vayáis al Saint Román pensad que hay gente que ha venido del otro mundo a disfrutar cosas que vosotros tenéis muy a mano.

Restuarante Saint RomanHoy en día el Saint Román está regentado por Isidro, que manteniendo el encanto del antiguo local, ha sabido generar una nueva idea de restaurante, bar de tapas y lugar de copas, siendo parada obligatoria para todos los que salimos a tomar unos vinos. Y por supuesto sigue ofreciendo el suculento bocata de calamares, así como las raciones típicas de la cocina leonesa. Esto es ir hacia delante sin deshacerse de las buenas cosas del pasado.
El Saint Román tiene dos platos espectaculares en su carta que no debéis perderos: la Ensalada de Codorniz Escabechada y el Sushi Leonés. Este último plato no os lo voy a desvelar. Además todos los fines de semana prepara un Cocido Leonés potente.
Isidro nos propone para la Semana de la Tapa Leonesa su Soldadito de Pavía sobre Coca de Verduras.

Ingredientes (para 4 tapas):
-4 pieza de Coca rectagulares y planas.
-2 Berenjenas.
-2 Pimientos rojos.
-2 Cebollas.
-1 Diente de Ajo.
-Aceite de Oliva Virgen.
-Aceite de Pimentón.
-Sal.
-Bacalao.
-Perejil.

Tapa Saint RomanPrimero hacemos una escalivada de verduras. Envolvemos las verduras en papel de plata y las introducimos en el horno durante 45 minutos a fuego lento. Picamos el ajo y reservamos. Una vez hechas las verduras, dejamos enfriar un poco, quitamos el papel de plata y pelamos con los dedos. Cortamos las verduras en tiras, echamos sal, el ajo picado y aceite de oliva virgen.

El Soldadito de Pavía es una tira de bacalao rebozado, que freímos en aceite muy caliente.

Adornamos con un poco de perejil y aceite de pimentón.

El Saint Román es un lugar al que se puede ir en cualquier momento, el vino de por la mañana, a comer, el vino de la tarde, a cenar o a tomar copas. Siempre hay buen ambiente y la atención es perfecta.

Ah!, si encontráis a Soledad, avisadme…

Ensalada Templada de Espinacas, Cecina de León y Bacalao

Os presentamos una ensalada deliciosa.

Ingredientes:
-6 Lonchas finas de Cecina León.
-500 gr. de migas de Bacalao desmigado.
-1 Kg. de Espinacas frescas.
-50 gr. de Pasas de Corinto.
-8 Orejones de Melocotón.
-1 Mango.

Aliño:
-Aceite de Oliva Virgen varietal Arbequina.
-Vinagre de Módena.
-Sal Maldon.
-Caramelo.

Se corta la Cecina en bastones. Se saltea ligeramente el bacalao, las espinacas y la Cecina con las pasas y los orejones. Se lonchea muy finamente el mango, y aliñamos:

-3/4 partes de aceite.
-1 parte de vinagre de Módena.
-1 chorrito de caramelo.

Se bate hasta obtener una emulsión fina. Salar y servir templado.

¿Cómo lo veis?